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MATANDO A UN CADÁVER

 

Los esfuerzos por disipar la atención de la gente, en cuanto al financiamiento ilícito de ciertas actividades en la campaña de 2015; ha traído de nuevo al imaginario nacional el fantasma de un cadáver que fue aniquilado de manera infame para que todo vestigio del partido político LIDER y de su fundador, fuera borrado de la historia.   Hay una situación bien simpática aquí, pues a pesar de que la institución partidista fue cancelada con la invocación de infracciones a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, la UNE y el FCN en el momento de dicha acción, fueron perdonados, aunque con cierta condición.   Meses después FCN, de manera muy conveniente es puesto en el ojo del huracán para maniatar al presidente, pero ese es otro tema.

 

Y viene el reto a los verdaderos periodistas de Guatemala: ¿Quién se quedó con los millones de quetzales de la deuda electoral por los votos del partido cancelado?

 

Más simpático nos parece que después que con lujo de artilugios legales desaparecieron al partido rojo, fue enterrado con pompa y con la idea de sentar precedentes.   Su fundador ha desaparecido de la escena y los remanentes de la tropa baldizoniana son parte de un recuerdo que pasa desapercibido en el Congreso, más pidiendo a Dios que termine el periodo legislativo que otra cosa.

 

Entonces, ¿tiene sentido que sigan sacando a relucir el nombre del extinto partido?   Sí.   Simplemente porque lograron que esa animadversión siga latente y que ciegue el juicio de las personas que creyeron con fervor en las mil mentiras y tres verdades que se dijeron.   Por ello es que siguen reanimando al muerto cada vez que se hace necesario diluir la atención de medios independientes y de la gente que necesita saber respuestas a preguntas como: ¿tiene sentido que Sinibaldi de financiamiento a Lider, cuando el financió la efectivísima campaña del NO te toca?   ¿ El MCN tendrá responsabilidad penal por haber recibido dinero de las coimas, es decir, Rodrigo Arenas y Gloria Álvarez?

 

Esto no es más que un espejismo en sus desesperados intentos por mantener una farsa que le está provocando un daño terrible a Guatemala y a su gente, eso sí, los tradicionales financistas de esto no pierden.   Al ahuyentar la inversión extranjera y quebrar la inversión nacional, deja un escenario propicio para recuperar con toda impunidad tanto el poder económico, como político y aquí es donde ganan las 14 familias mafiosas que tienen secuestrado al Estado, ganan los socialistas recalcitrantes que protegen intereses corporativos gringos y ganan la podrida clase política, hoy más que nunca representada por Sandra Torres y gavilla.

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